El Córdoba salió derrotado de manera injusta tras su visita el estadio de Gran Canaria para medirse a Las Palmas por 1-0. Un solitario tanto de Javi Guerrero, cuando más méritos hacía el cuadro de Alcaraz para adelantarse, terminó con las esperanzas visitantes de puntuar. El árbitro no dio validez a un tanto aparentemente legal de Juanjo con un balón que pareció sacar de dentro de la portería el arquero Pindado.
Lucas Alcaraz apostó por poner sobre el terreno de juego del estadio de Gran Canaria al once esperado durante la semana. Gaspar y Carpintero recuperaron su puesto entre los titulares tras tener que cumplir sanción ante el Elche, mientras que las demás líneas del equipo se mantenían sin cambios.
El encuentro comenzó con dominio alterno, aunque fue el cuadro de Kresic el que intentó llevar la iniciativa, lógicamente acuciado por la necesidad de tener que buscar de manera más imperiosa los tres puntos. En este sentido fueron el pontanés Álvaro Cejudo y David García los que llevaron la iniciativa del ataque amarillo.
Pero el Córdoba no sufría en exceso. Los de Alcaraz se las apañaban para llevar el partido a su propio terreno, donde más les interesaba, imposibilitando los escarceos ofensivos locales y contemporizando el juego lo máximo posible. Nuevamente fue Cejudo el que intentó sorprender a Navas al cuarto de hora pero su lanzamiento salió por encima del larguero.
Los blanquiverdes esperaban bien armados atrás y preparados para buscar las referencias de Pepe Díaz y Juanjo arriba, pero se hacía complicado hilvanar acciones peligrosas. La mejor noticia era que Las Palmas no parecía muy atinado en su zona ofensiva y Navas no sufría en exceso.
Pasada la media hora llegó la polémica. Primero con un tanto anulado a Javi Guerrero en posición muy dudosa y luego, sobre todo, con la acción clave del primer tiempo. Gerardo lanzó una falta lateral rozando el minuto 40 y Juanjo remató de cabeza para que Pindado sacara aparentemente el balón desde la dentro de la línea de gol. Todo hacía indicar que el esférico había rebasado con creces la línea y que el cántabro se quedaba sin poder celebrar un tanto aparentemente legal. Fue el epílogo para una primera mitad que se animó en sus últimos compases.
La segunda parte comenzó con un panorama muy distinto. El Córdoba parecía completamente cambiado y decidido a irse a por la meta de Pindado. El cuadro de Alcaraz se hizo dueño y señor del juego y se fue arriba a por todas. Sólo tuvieron que pasar cinco minutos para que los cordobeses gozaran de una ocasión clarísima. Dañobeitia cedió a Pepe Díaz, que se aprovechó de un fallo de Pignol para plantarse ante Pindado. El de Almodóvar ajustó perfectamente el lanzamiento pero el esférico fue a estrellarse espectacularmente con el larguero local. El coliseo canario callaba de manera sepulcral y el Córdoba se crecía.
Sólo tres minutos más tarde Lizio, tras realizar un buen amago dentro del área, probó fortuna topándose con la intervención de Pindado. Para completar la ofensiva blanquiverde, Agus lanzó un peligroso lanzamiento desde fuera del área y el ex arquero del Getafe respondió con otra palomita de mucho mérito.
Todo hacía presagiar que iba a ser el Córdoba el que se adelantara, pero en el 64 llegó el varapalo para los cordobesistas. En un corner que suponía casi el primer acercamiento canario en la segunda parte Beranger puso un medido centro que remató Javi Guerrero con la testa hacia el fondo de las mallas de Navas. El fútbol volvía a ser injusto con el Córdoba, que había merecido adelantarse en el electrónico antes.
Automáticamente Alcaraz decidió mover su banquillo y pronto dio entrada primero a Arteaga, que retornaba a los terrenos de juego casi tres meses después por su lesión, y luego a Asen, que ingresó sustituyendo a Carpintero, en toda una declaración de intenciones para buscar el ataque total.
Pero el grifo ofensivo que había desarrollado el Córdoba se cerró en ese momento. Las Palmas, con la entrada de Miguel García, tomó el mando en el centro del campo nuevamente y consiguió aplacar el ataque cordobesista, que no encontraba la manera de llegar con peligro a la meta amarilla.
Lucas se jugó el todo por el todo y Savoia sustituyó a Gerardo a falta de diez minutos para el final. En ese momento Agus cabeceó un balón que no encontró puerta por estrellarse en la espalda de un rival. El partido se volvía loco con un Córdoba lanzado nuevamente a tumba abierta a por el empate.
Lizio lo intentó en una falta al borde del área que salió algo por encima de la meta de Pindado y acto seguido Saúl perdonó el segundo. Ambas acciones dieron paso al tiempo de descuento, en el que nuevamente Rondón pudo decidir en una acción que salvó la defensa cordobesa casi sobre la línea. Díaz gozó de la última en un corner que no pudo rematar y Lizondo señaló acto seguido el final del partido celebrando el bando local la conquista de los tres puntos.